top of page

Estrategias digitales para personas mayores: los hallazgos en 5 ciudades colombianas

Actualizado: 16 oct 2025

¿Qué necesitan realmente las personas mayores en Colombia? ¿Cómo la tecnología les puede ayudar a vivir mejor? La respuesta no es única ni sencilla. De Cali a Barranquilla, un ejercicio colectivo realizado en cinco ciudades del país reveló 8 pilares comunes sobre el envejecimiento y la vejez, además de oportunidades específicas por territorio.


Una mujer y un hombre mayores viendo una tableta

En una sala de Manizales, alguien levanta la mano y dice: "Quiero emprender, pero siento que ya se me pasó el tiempo". En Barranquilla, otra persona comparte: "Me cuesta pedir ayuda, siento que pierdo mi independencia". En Bogotá, la conversación gira en torno a cómo seguir siendo relevante después de la jubilación. Son ciudades distintas, contextos diferentes, pero hay algo que las une: la búsqueda de un envejecimiento con propósito, autonomía y protagonismo.


Estas voces no son casos aislados. Son parte de un ejercicio colectivo que reunió a 144 personas interesadas en temas de vejez, tecnología e inclusión digital para conversar y co-crear, en cinco ciudades colombianas —Bogotá, Manizales, Medellín, Barranquilla y Cali—.

Lo desarrollado en estos espacios de encuentro y cocreación, liderados por la Fundación Saldarriaga Concha junto con aliados territoriales (1), se recoge en 25 prototipos propuestos, ocho pilares transversales que cruzan todas las conversaciones y tres grandes tensiones que definen el envejecimiento en Colombia, haciendo visibles necesidades, barreras y oportunidades digitales de las personas mayores en el país.


Ilustración de mujer mayor leyendo un libro
Portada presentación Tejiendo futuros: Encuentro +60 Datos Plateados (Saldarriaga Concha).

Colombia no envejece igual: las diferencias que definen el territorio

Rafael Orduz, consultor de la Fundación y experto en personas mayores, lo dice sin rodeos durante la socialización de resultados: "Tenemos varias Colombias". Y los datos lo confirman.


En el departamento de Caldas, el 19% de la población es mayor de 60 años. En el Valle del Cauca, la cifra es del 16%. En Antioquia, 15%. Bogotá tiene una proporción algo menor, y en el Atlántico la cifra baja aún más. Si seguimos el mapa hacia el sur —Vichada, Guainía, Vaupés—, nos encontramos con una Colombia demográficamente similar a la de hace 60 años, donde la población mayor apenas alcanza el 5%.


Datos sobre diferencias relevantes entre ciudades y regiones y su población de personas mayores
Algunas diferencias relevantes entre ciudades y regiones | Personas mayores. Fuente: Presentación Tejiendo futuros (Saldarriaga Concha).

Estas diferencias no son solo numéricas. Se traducen en realidades distintas: el acceso a pensiones, el uso de internet, las redes de apoyo comunitario, incluso la forma en que las personas mayores se relacionan con la tecnología. En Bogotá, por ejemplo, muchas personas mayores usan internet todos los días. En otras regiones, el uso es semanal o incluso inexistente.


"Si uno mira cómo participa la masa de pensionados en la población en edad de trabajar, también varía", explica Ordóñez. "En Manizales es más alto y va bajando hasta llegar a un 5% en Barranquilla. Todo esto nos sugiere que las soluciones que propongamos de uso de tecnologías digitales tienen que ser diferenciadas".


La pregunta entonces no es solo qué necesitan las personas mayores, sino qué necesitan en cada territorio.

Los 8 pilares: qué necesitan las personas mayores en Colombia

Pero si hay diferencias, también hay puntos de encuentro. El equipo de Diseño Plateado de la Universidad de los Andes, analizó las conversaciones de los cinco talleres y encontró ocho ejes transversales que se repitieron una y otra vez, sin importar la ciudad.


Ejes transversales para pensar la vejez hoy
Ejes transversales para pensar la vejez hoy (Saldarriaga Concha y Diseño Plateado).
  1. Visibilidad. "Queremos ser vistos, reconocidos, valorados". Esta frase se repitió en diferentes formas en todas las ciudades. No se trata de protagonismo vacío, sino de ocupar un lugar legítimo en la sociedad, de que su aporte sea reconocido.

  2. Propósito. ¿Qué hago ahora que me jubilé? ¿Para qué me levanto cada día? La búsqueda de propósito es uno de los temas más dolorosos y urgentes. Las personas mayores quieren involucrarse en acciones con significado, sentir que su vida sigue teniendo sentido.

  3. Protagonismo. Más allá de ser visibles, quieren ser protagonistas. Volver a ocupar el centro de su propia vida, reconectarse con sus gustos más genuinos, no solo con lo que "deben" hacer, sino con lo que realmente disfrutan.

  4. Comunidad. El envejecimiento no es un camino solitario, aunque muchas veces se viva así. Las personas mayores buscan espacios de intercambio de saberes, afectos, experiencias. La comunidad no solo es un apoyo emocional; es un espacio de validación y pertenencia.

  5. Recursos. Y aquí no hablamos solo de dinero. Los recursos son habilidades, conocimientos, redes, tiempo. Reconocer lo que tienen y cómo pueden activarlo para seguir aportando, tanto a nivel personal como social.

  6. Dinero. Pero sí, el dinero también importa. Y mucho. No solo por lo financiero, sino porque representa autonomía, validación, la posibilidad de sostener una identidad activa. Generar ingresos de forma digna es una forma de seguir siendo relevante.

  7. Emprendimiento. No se trata solo de crear un negocio. Es la posibilidad de reinventarse, de tener un impulso creativo y productivo que no se apaga con la edad. En los talleres surgieron ideas de plataformas para conectar saberes, mercados digitales para productos hechos por personas mayores, espacios de mentoría intergeneracional.

  8. Autonomía. El gran tema transversal. Poder decidir cómo, cuándo y con quién realizar las acciones que desean. No que alguien más decida por ellos. La autonomía es dignidad.


Estos ocho pilares no son abstractos. Están en cada prototipo que se creó, en cada conversación que se dio, en cada necesidad que se expresó.


Cinco ciudades, tres tensiones: oportunidades y desafíos del diseño digital para personas mayores

Aunque estos pilares sean comunes, la forma en que se viven varía de una ciudad a otra. El equipo de Diseño Plateado identificó que, más allá de las particularidades geográficas, hay tres grandes tensiones que atraviesan todas las conversaciones. Tensiones que, a su vez, se asocian con una pregunta por resolver, un desafío de diseño digital, una invitación a la acción.


Mapa de Colombia
Mapa de Colombia.

1. La autonomía negociada: entre recibir apoyo y decidir por sí mismos

Esta tensión apareció con especial fuerza en Bogotá, Medellín y Barranquilla. En las tres ciudades surgió la misma pregunta: ¿cómo mantengo mi independencia sin rechazar la ayuda que a veces necesito?


En Medellín, la conversación giró en torno a equilibrar la apertura de recibir apoyo con el derecho a decidir sobre la propia vida. En Bogotá, se habló de mantener la autonomía mientras se pertenece a comunidades con sentido. En Barranquilla, alguien lo expresó con claridad: "Pedir ayuda es perder vigencia".


Lo que une estas tres miradas es el mismo deseo: ejercer autonomía en sus propios términos, sin que aceptar ayuda signifique perder el control de sus decisiones. No se trata de independencia absoluta, sino de decidir cómo, cuándo y con quién.


Pero también apareció una barrera común: la falta de canales adecuados, entornos poco adaptados y redes limitadas que restringen el ejercicio pleno de esa autonomía.


Pregunta y oportunidad: ¿Cómo podríamos crear soluciones digitales que permitan a las personas mayores ejercer su autonomía, fortalecer redes de confianza y encontrar roles legítimos para aportar, sin que pedir apoyo signifique perder control sobre sus decisiones?.

2. El propósito después: qué hacer cuando el trabajo ya no define quién soy

Esta búsqueda emergió con especial intensidad en Cali y Manizales, pero resonó en todas las ciudades.


En Cali, el vacío tras la vida laboral apareció como un tema urgente. "¿Para qué me levanto ahora?", preguntó alguien. La jubilación puede traer alivio económico, pero también un vacío de identidad. En Manizales, la conversación se centró en la negociación entre el deber que han cumplido toda la vida y el deseo de elegir cómo quieren seguir teniendo vigencia.


Lo interesante es que en ambas ciudades —y en las demás— la respuesta no está en "descansar", sino en encontrar nuevas formas de aportar. El emprendimiento apareció como una herramienta poderosa, incluso sin trayectoria previa. No solo como fuente de ingresos, sino como forma de reescribir la identidad, de sostener el sentido de utilidad.


Lo que buscan no es llenar el tiempo, sino llenarlo de significado.


Pregunta y oportunidad: ¿Cómo podríamos facilitar que las personas mayores encuentren nuevas formas de aportar y elegir libremente cómo quieren seguir siendo relevantes, transformando el vacío post-laboral en una etapa de significado y protagonismo?.

3. La comunidad como espacio de validación (no solo de compañía)

En todas las ciudades se habló de comunidad, pero con matices importantes.


En Bogotá, la conversación giró en torno a fortalecer vínculos comunitarios para seguir siendo relevantes. En Manizales, la comunidad aparece como un espacio que debe reconocer capacidades y devolver protagonismo. En Barranquilla, se resaltó el valor de las redes de confianza y el hogar como pilar. En Medellín, se habló de comunidad como un recurso existente que puede potencializarse. Y en Cali, la comunidad es clave para mantener hábitos saludables y encontrar propósito.


¿Qué tienen en común todas estas miradas? Que la comunidad no se busca solo por compañía o entretenimiento. Se busca como espacio de validación, reconocimiento y aporte. Un lugar donde seguir siendo útiles, donde intercambiar saberes, donde sentir que lo que tienen para dar importa.


La soledad no es solo ausencia de personas. Es ausencia de roles significativos.


Pregunta y oportunidad: ¿Cómo podríamos diseñar espacios —físicos y digitales— donde las personas mayores no solo se encuentren, sino donde sean reconocidas, valoradas y puedan intercambiar sus saberes de forma horizontal?.

El mapa de lo que existe (y lo que falta): análisis de prototipos

De los 25 prototipos generados en los talleres, el equipo de Diseño Plateado identificó matices temáticos que revelan tanto lo que está emergiendo como lo que aún falta.


La mayoría de las ideas buscaban crear comunidad, pero con variaciones interesantes:


  • En Bogotá, se hablaba de intercambios horizontales entre personas mayores.

  • En Manizales, de conexión con impacto, muy permeada por el tema de la productividad.

  • En Medellín, la comunidad se veía como un recurso existente que podía potencializarse con emprendimiento.

  • En Barranquilla, la salud y el cuidado aparecieron como excusa para el encuentro.


Personas diseñando una aplicación
Personas diseñando el prototipo de una aplicación.

Barranquilla fue un caso peculiar: también surgieron ideas de acompañamiento emocional y de protagonismo (usar la tecnología para ejercer autonomía y dejar legado).


En Cali, las ideas se centraron más en educación financiera, entendida tanto como necesidad económica como emocional.


Pero lo más interesante no es solo lo que apareció, sino lo que no apareció. El mapa muestra áreas menos trabajadas, vacíos temáticos que representan grandes oportunidades para quienes quieran diseñar soluciones digitales con y para personas mayores.


+60 Digital, una comunidad en movimiento

Iván Gómez, líder de la línea de Entornos Digitales de la Fundación Saldarriaga Concha, lo dijo claramente en la socialización: "Esto es un experimento en continuo. Apenas estamos comenzando".


Y es cierto. Los talleres fueron solo una provocación. Ahora viene lo importante: que en cada territorio se sigan tejiendo alianzas, que las organizaciones de base sigan poniendo el tema del envejecimiento en la agenda, que los prototipos se conviertan en soluciones reales.


Por eso, el cierre de este encuentro no fue un punto final, sino un punto de partida: el lanzamiento oficial de la Comunidad +60 Digital, un espacio para intercambiar conocimientos, fortalecer capacidades, inspirarse mutuamente y co-crear soluciones digitales con y para personas mayores.

"Queremos que quienes se unan sean los primeros en enterarse de nuestras próximas masterclass exclusivas", explicó Johana Rodríguez, quien liderará la gestión de esta comunidad desde la Fundación. "Serán encuentros diseñados para seguir explorando buenas prácticas, intercambiar experiencias y profundizar en temas clave del ecosistema digital".


La invitación está abierta. El mapa está trazado. Las oportunidades, identificadas. Ahora falta lo más importante: que entre todos sigamos construyendo un envejecimiento digno, conectado y con propósito.

Porque como se vio en estos cinco talleres, la vejez no es un problema a resolver. Es una etapa llena de potencial, esperando las herramientas adecuadas para desplegarse.




¿Quieres formar parte de la Comunidad +60 Digital? 

Conoce más sobre la iniciativa  +60 Datos Plateados. 

Código QR para acceder a la comunidad +60 Digital
Código QR para acceder a la Comunidad +60 Digital en WhatsApp.

 


(1) Este artículo se construyó a partir de la sesión virtual Tejiendo futuros: Encuentro +60 Datos Plateados (19 de septiembre de 2025), que presentó los resultados de los talleres El mercado de la economía plateada, realizados por la Fundación Saldarriaga Concha en alianza con CEDER de Manizales, Ruta N (Medellín), Universidad del Norte (Barranquilla), Universidad Icesi (Cali),  Universidad de Los Andes y Universidad Minuto de Dios (Bogotá).

La sesión Tejiendo futuros contó con la participación de la Fundación Saldarriaga Concha, el grupo Diseño Plateado de la Universidad de los Andes, aliados territoriales de las cinco ciudades de Colombia, además de los participantes de los talleres.

Texto escrito por: Marce Madrid [Equipo decontar.co] + Herramientas IA


 

 

bottom of page