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Del edadismo a la nueva longevidad: cinco generaciones juntas, grandes oportunidades

En Colombia, una persona de 40 años ya enfrenta discriminación laboral por edad. Mientras tanto, vivimos 30 años más que nuestros abuelos. ¿Qué vamos a hacer con ese tiempo?


Grupo de mujeres de diversas edades estudiando juntas

"¿Ustedes se han imaginado cómo será su yo dentro de 20 o 30 años?". La pregunta de Silvia Martínez Carbonell cae como una piedra en medio del Tercer Encuentro por la Diversidad, Equidad e Inclusión del Grupo Argos. De las decenas de asistentes, apenas cinco o seis levantan la mano.


Esa falta de respuesta no es casual. Es el síntoma de un problema invisible que atraviesa empresas, familias y sociedades enteras: el edadismo, la discriminación por edad que nos impide imaginar —y mucho menos planear— una vejez activa, productiva y llena de propósito.


Pero hay una paradoja: mientras evitamos pensar en envejecer, la realidad es que vamos a vivir mucho más tiempo del que vivieron nuestros abuelos. Y no estamos preparados.


Colombia envejece a velocidad récord (y no estamos listos)

Los datos son contundentes: en 1950, la expectativa de vida en América Latina era de 52 años. Para 2050 —apenas un siglo después— será de 81 años. Eso son 30 años más. Una vida entera de regalo.


Gráfico sobre tendencias demográficas en Latam - Población mundial de 60 años y más por región 1950-2100 (Cepal)
Gráfico sobre tendencias demográficas en Latam - Población mundial de 60 años y más por región 1950-2100 (Fuente: Martínez Carbonell, S. 2025).

Pero aquí viene el problema: mientras Europa y América del Norte se tomaron dos siglos para envejecer, América Latina lo está haciendo en apenas 50 años. "Envejecimos a una velocidad impresionante", advierte Martínez, comunicadora social, periodista y especialista en edadismo y nueva longevidad.


Y Colombia no es la excepción. Hasta 2020 éramos una sociedad joven. En 2025 —este año— ya somos una sociedad adulta-joven. Para 2043 seremos una sociedad adulta. Y para 2055, una sociedad envejecida. O mejor dicho, como propone Martínez: una sociedad longeva.


Gráfico sobre tendencias demográficas en Latam - Población por grandes grupos de edad en América Latina y el Caribe (Cepal)
Gráfico sobre tendencias demográficas en Latam - Población por grandes grupos de edad en América Latina y el Caribe (Fuente: Martínez Carbonell, S. 2025).

El problema no es solo demográfico. Es estructural. "Las condiciones socioeconómicas no se pueden comparar con las de Europa o Estados Unidos", explica. "Esto hace que tengamos que cuestionarnos y redefinir qué es la vejez, cómo vamos a vivirla, dónde están las políticas de salud pública, de educación".


El edadismo: la discriminación de la que nadie habla

"Díganme, por favor, ¿quiénes están familiarizados con este concepto?". En muchas de las charlas que da Martínez, apenas una o dos personas levantan la mano. En algunas, nadie.


El edadismo es la discriminación por edad. El término lo acuñó el gerontólogo estadounidense Robert Butler en 1969, siguiendo la misma lógica del sexismo, el racismo o el clasismo. Pero a diferencia de otras formas de discriminación que ya están en la agenda pública, el edadismo sigue siendo invisible.


Y los números nos presentan retos importantes:

  • 1 de cada 2 personas en el mundo tiene actitudes edadistas (aunque digan que no).

  • 1 de cada 3 lo ha experimentado directamente.

  • Quienes lo padecen tienen 25% más riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares o mentales.

  • Las personas mayores de 45 años tardan el doble de tiempo en conseguir empleo.

  • 32% experimenta aislamiento social aumentando el riesgo de depresión.


Y en Colombia, el panorama es aún más complejo. Una participante en una de las charlas de Martínez compartió su experiencia: "Acabo de salir de la empresa, estoy buscando trabajo. Tengo 40 años y me han dicho que por mi edad ya no me pueden contratar". Cuarenta años. Y ya es "demasiado vieja" para el mercado laboral.


Los cuatro rostros del edadismo

Martínez identifica cuatro tipos de edadismo, y todos están presentes en las organizaciones:

  1. Edadismo institucional o estructural

    Está en las políticas públicas y empresariales. Los programas de salud se enfocan en personas jóvenes. Los estudios médicos se hacen con rangos de edad jóvenes (y generalmente hombres). La pandemia fue el ejemplo perfecto: las personas mayores eran las que tenían menos oportunidades.

  2. Edadismo interpersonal

    Es el que ejercemos día a día. "No es que le voy a enseñar a mi papá o a mi abuelo, ya está muy viejo para esas cosas". En reuniones familiares, las personas mayores quedan en un rincón, nadie les habla, están completamente excluidas. "Claro que les parece una jartera y después dicen que no quieren ir. No es que no quieran ir, es que no se los está incluyendo".

  3. Edadismo interiorizado

    El peor de todos. Es cuando la persona mayor se lo cree. "Yo ya no estoy en edad para aprender, para empezar una relación, para emprender". Se sacan de la cabeza la posibilidad de seguir viviendo plenamente porque internalizaron que "tener años es malo".

  4. Edadismo laboral

    Se ve en todo el proceso de recursos humanos: desde la contratación hasta la capacitación y los programas de retiro. Es el más visible, pero también el más doloroso.


Cinco generaciones, grandes oportunidades

Y en medio de todo esto, está el mundo laboral, donde conviven —por primera vez en la historia— cinco generaciones trabajando juntas:

Datos sobre las cinco generaciones que están trabajando juntas en este momento: tradicionalistas, Baby boomers, Generación X, Millennials y Generación Z
Datos sobre 5 generaciones trabajando juntas (Fuente: Martínez Carbonell, S. 2025).

Entre Baby Boomers, Generación X y Millennials está el 75% de la fuerza laboral, de los cuales el 35 % corresponde a los Millennials. Y los tradicionalistas aportan el 2-3 % de la fuerza laboral. Y en el horizonte ya viene la Generación Alfa, los que tienen 10-11 años ahora y que "supuestamente van a cumplir 100 años como lo más normal del mundo".


Esta convivencia puede ser un desafío. Y lo es. Pero también puede ser una oportunidad gigante. "Los jóvenes tienen el acelerador puesto y los mayores el GPS", grafica Martínez.

El problema es la tensión intergeneracional: los mayores sienten que los jóvenes "se creen que saben todo pero no saben nada". Los jóvenes sienten que los mayores "son unos tercos que no quieren aprender". Y si no se aborda esa tensión, se pierde un potencial enorme.


De la tensión a la colaboración: el mentoring inverso

La solución no es separar generaciones. Es sentarlas en la misma mesa. "Siempre hay algo que yo sé que la otra persona no sabe, y algo que la otra persona sabe que yo no sé", dice Martínez. "No hay nada más maravilloso que pueda salvar a las sociedades: aprender del que sabe con humildad, y el que sabe enseñar con generosidad".


La nueva longevidad: 30 años para reinventarse

Martínez propone cambiar radicalmente el concepto de vejez por el de nueva longevidad.


"No es una sociedad envejecida, es una sociedad longeva. Las personas mayores de 60 años tienen 30 años más de vida activa, de vida con propósito, de vida llena de oportunidades. Pero nosotros nos tenemos que hacer cargo de esa nueva longevidad".


¿Qué significa hacerse cargo?


  • No sentarse a esperar que pase el tiempo.

  • Seguir aprendiendo, curioseando, viajando.

  • Hacer lo que queremos hacer sin pena ni juicio.

  • Aportar, trabajar, generar, contribuir.


"Si nos sentamos a esperar, estamos envejeciendo. Si seguimos activos, estamos viviendo la nueva longevidad".

Y esto no es romanticismo. Es pragmatismo. En América Latina y el Caribe, el 60% de las personas mayores de 65 años están dispuestas y trabajando. Las empresas del futuro son intergeneracionales.


Qué hacer: cuatro acciones concretas


  1. Identificar y nombrar el edadismo

    Como cuando se empezó a hablar del machismo y alguien decía "no voy a permitir que hagan esos chistes de mujeres delante de mí". Hay que hacer lo mismo con el edadismo. No volverse odioso, pero sí hacer pedagogía.

  2. Implementar mentoring inverso

    Crear espacios formales donde jóvenes y mayores se enseñen mutuamente. No como favor, sino como estrategia de negocio.

  3. Reskilling y upskilling adaptado

    Diseñar programas de capacitación pensando en todas las generaciones. Con paciencia, con métodos diversos, con diseño universal.

  4. Cambiar la narrativa y el lenguaje

    "La transformación empieza en el lenguaje. La forma de hablar viene de la forma de pensar". Si cambiamos cómo hablamos de la edad, cambiamos cómo la pensamos.


La pregunta que no podemos evitar

Volvamos a la pregunta inicial: ¿cómo te ves dentro de 20 o 30 años?

No es una pregunta teórica. Es urgente. Porque de esa conversación que tengas contigo mismo —y de lo que hagas con tu vida ahora— va a depender cómo vivas esos 30 años que la ciencia te regaló.


"Los cinco años se van así", dice Martínez chasqueando los dedos. "Pero los veintes también se van así. Y los treintas también. Entonces hay que pensar ahora: ¿cómo me veo dentro de 20 o 30 años? ¿Y cómo veo a los demás?".


Porque al final, como dice Martínez, "nosotros también vamos para allá. No nos vamos a salvar de eso. Esa persona que está siendo víctima de bullying mañana podemos ser nosotros".


La verdadera infraestructura no está en el cemento y el acero. Está en las personas. Y si queremos construir empresas y sociedades sostenibles, tenemos que empezar por dejar de discriminar por edad.


Cada persona, sin importar sus años, tiene algo que enseñar y algo que aprender. Todos tenemos un superpoder. El reto es identificarlo y ponerlo en acción.


Porque vivir más no es el problema. El problema es vivir más sin propósito, sin aportar, sin sentir que seguimos siendo relevantes.


Y eso sí que sería una pérdida.



Este artículo es una síntesis de la conferencia Del edadismo a la colaboración intergeneracional en tiempos de nueva longevidad, dictada por Silvia Martínez Carbonell en el Tercer Encuentro por la Diversidad, Equidad e Inclusión del Grupo Argos (octubre 15 de 2025, Medellín. Colombia). Martínez es mentora, escritora, conferencista y especialista en edadismo, nueva longevidad y trabajo intergeneracional.

Texto escrito por: Marce Madrid [Equipo decontar.co] + Herramientas IA

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